segunda vida sicavs
Feb 16, 2022

La segunda vida de las sicavs

Tras el nuevo cambio normativo y fiscal al que se enfrentan las sicavs, uno de los vehículos de inversión preferidos por los grandes patrimonios, que ha entrado en vigor el pasado 31 de enero, endureciendo los requisitos para que estos vehículos sigan tributando al 1%, al menos 1000 sicavs, de las 2.300 existentes en nuestro país a cierre de 2021, notificaron al regulador su intención de disolverse. El resto tiene por delante el desafío de reconvertirse, y se ha marcado diferentes plazos hasta el 31 de julio de 2023. Pero ¿qué alternativas de futuro tienen estos inversores?

La primera opción es mantener la sicav, tributando al 25% si no se cumplen los nuevos requisitos, o al 1%, en el caso de que al menos un centenar de accionistas inviertan un mínimo de 2.500 euros cada uno. La segunda opción pasa por liquidar la sicav, con la opción de acogerse al régimen transitorio de neutralidad fiscal de 2022, es decir, reinvirtiendo en Instituciones de Inversión Colectiva (IIC) españolas. Por otra parte, la sicav puede ser transformada en una sociedad ordinaria (la mayoría de ellas, sociedades anónimas), que tributa al 25% en el impuesto de Sociedades y no aflora tributación en la sede de los inversores.

Asimismo, cabe la posibilidad de una fusión con otra IIC, que puede ser nacional o extranjera. En el caso de que se opte por una española, en principio se pierde la soberanía y se está cautivo en la nueva sociedad, si se pretende mantener la ventaja de diferimiento fiscal. Si se opta por un vehículo extranjero, la incorporación es bastante costosa y se corre el riesgo de que, a futuro, se desarrolle una regulación específica contra aquellos inversores con participaciones significativas en IIC domiciliadas en el extranjero. Finalmente, en algunos casos concretos, se podría valorar como alternativa una Sociedad de Inversión Libre (SIL).

Mirando al futuro con optimismo, y debido a la sofisticación de este tipo de inversores, cabe resaltar que, a partir de ahora, los inversores dispondrán de una mayor capacidad de decisión sobre los activos en los que invertir y el riesgo que están dispuestos a asumir, por lo que es fundamental que dispongan de un buen servicio de asesoramiento independiente sin conflictos de interés.

Los fondos de inversión representan una alternativa magnífica para el capital hasta ahora depositado en sicavs, gracias a las ventajas con las que cuentan, tanto fiscales como del producto en sí. Es por ello que se podrían convertir en los vehículos de inversión adonde se dirigirá mayoritariamente este dinero. Primero, porque la ley les permite acogerse al régimen transitorio de 2022 y no tributar al liquidar la sicav y, segundo, por las ventajas que tienen los fondos de inversión per se para los inversores personas físicas. Por un lado, estos productos permiten el diferimiento fiscal; es decir, no se tributa hasta que se venden los fondos y se pueden realizar traspasos entre ellos sin coste fiscal. Por otra parte, en las ventas está permitido compensar plusvalías de un fondo con minusvalías de otro, con una reducción considerable del impacto fiscal.

En paralelo, la amplísima gama de fondos de inversión en el mercado permite construir carteras diversificadas de forma óptima, por lo que se puede tener exposición a prácticamente cualquier activo del mundo y controlar el riesgo, un factor primordial en un escenario de volatilidad e incertidumbre. Esto permite realizar un asesoramiento personalizado para cada tipo de inversor y cada objetivo de rentabilidad, plazo y riesgo marcado.

Por último, las familias ganan en confidencialidad y privacidad, ya que no estará disponible la información sobre qué familia invierte en los fondos de inversión, qué patrimonio han invertido y cómo lo invierten, información que hasta ahora es pública en el caso de las sicavs.

Todo apunta a que la mayoría del patrimonio de las sicavs irá a parar a fondos perfilados de la banca tradicional. Si esto ocurre, las familias perderán la soberanía y la capacidad de decisión. No obstante, una de las alternativas para canalizar ese patrimonio en sicavs pasa por construir una cartera de inversión con distintos fondos, diseñada por objetivos marcados de forma conjunta con el inversor. Todo esto, unido a la necesidad de realizar una labor de planificación financiera previa, que permita al gestor y a la familia trabajar conjuntamente y adecuarse mucho mejor a los intereses del inversor, hacen que la labor del asesor sea fundamental.

Es en este punto donde las entidades de asesoramiento financiero independiente cobran especial importancia frente a la banca tradicional. ¿Los motivos? Su capacidad de adaptación a las necesidades concretas de los clientes, su habilidad para detectar las mejores soluciones de inversión (asesoramiento global guiado por los objetivos financieros, riesgo, y horizonte temporal) y, por último, el cobro explícito y la no percepción de incentivos de terceros. Esto permite al cliente saber lo que paga en cada momento y valorar si el precio se ajusta al servicio recibido. Este binomio coste-servicio que parece muy evidente en cualquier otro mercado no siempre es tan fácil de hacer valer dentro del sector financiero.

Leticia Silva

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